Recientemente, Juan Cruz Belgrano, estudiante de periodismo y sociología de Buenos Aires, nos envió un cuestionario para saber nuestra opinión sobre diferentes temas económicos de actualidad. Aquí tenéis nuestras respuestas:
1-Ya es conocido por todos que los recursos técnicos para el reemplazo de las energías contaminantes existen, y no sólo eso, sino que también se ha creado un mercado con muchas expectativas de crecimiento alrededor de la energías “verdes” ¿Cómo piensan que debe abordarse este tema? ¿Existe el riesgo de caer en nuevos monopolios o grupos económicos de la “onda verde”?
Enrique Fernández: Estamos viviendo una época neofeudal, en la que los recursos están en unas pocas manos con mucho poder y con capacidad de doblegar Estados, incluso estos señores neofeudales cuentan con mayor capacidad económica que muchos estados. En especial esto sucede en el ámbito de la energía. Observamos que esos “señores feudales de la energía”, de los cuales tod+s somos vasallos o siervos, se interesan por las energías renovables y alternativas cuando
a) es factible desarrollarlas a gran escala y con subvenciones y derechos preferentes de venta a la red que aseguran la ganancia
b) existe garantía legal y técnica para ellos que impide la democratización del suministro, que les garantiza su derecho feudal. Siempre intentan que exista un factor de escala que haga la fuente energética inaccesible a particulares.
Luego pensamos que SÍ existe un oligopolio energético amparado en derechos privativos concedidos por los Estados al modo de los antiguos cotos señoriales medievales. Y pensamos que ese oligopolio se traslada sin grietas hacia el sector de las energías renovables. El único objetivo de los señores de la energía es el rendimiento económico y el mantenimiento de su situación de poder y privilegio.
¿Cómo abordarse? La distribución ha de estar en manos públicas totalmente independientes de la industria. Las autoridades deben favorecer la democratización del sector energético. El modelo a desarrollar es el de microrredes de distribución: generación y consumo locales, sin grandes transportes a largas distancias; la generación ha de ser sostenible y multifuente, sin huella de carbono. De este modo se elimina el poder abusivo, se genera empleo local, no se pierde energía en transporte, sino que se distribuye inmediatamente desde la generación, y el empleo de varias fuentes alternativas compensa los periodos inhábiles de cada una (eólica, termosolar, fotovoltaica, bombeo, hidrógeno, biomasa…)
Carolina López: Para mí, una de la soluciones al oligopolio energético consistiría en permitir la autosuficiencia. En la actualidad, en España, si colocas placas solares en tu tejado tienes que venderle la energía a la red y luego volver a comprarla. Si existe una plusvalía (has producido más energía de la que gastas) tu factura es negativa y ganas dinero, la red eléctrica te devuelve la plusvalía. Pero es imposible gastar la energía que tú creas y vender el excedente (si quieres) a la red eléctrica. Aunque han comenzado ha aparecer diferentes movimientos de insumisión a este sistema, la tecnología sigue resultando cara y de momento cuenta con pocos seguidores. La autosuficiencia debería estar regulada por ley.
José Antonio Ballesteros Garrido: Las grandes empresas del sector desarrollan proyectos de gran magnitud en los lugares más ventajosos económicamente (es decir, donde el suelo les resulta más barato: espacios bien conservados, con protección ambiental o urbanística o anteriormente dedicados a la agricultura en retirada). Con ello, el desarrollo de las energías renovables resulta devastador para los espacios naturales. Es preciso cambiar esa pauta para desarrollar pequeños proyectos aprovechando tejados, fachadas, espacios en ámbitos industriales, de servicios, etc.
2- En relación a lo anterior, ¿que cabe esperar de una industria como la petrolera? ¿Existen casos de compañías que se hayan reconvertido a la “energía verde” o planeen hacerlo en pos de no perder mercado?
Enrique Fernández: Cabe esperar que dedique sus recursos económicos a generar otro oligopolio con otro tipo de fuentes de energía. Todas las empresas eléctricas españolas basadas en carbón y nucleares han fundado empresas eólicas con otros nombres y con directivos como titulares, que luego van absorbiendo cuando se consolidan.
De muchas sociedades anónimas no se conocen los porpietarios, pero con s eguridad tienen dinero de petroleras, bancos y eléctricas.
Carolina López: No sólo la industria petrolera. La industria automovilística, por ejemplo, está gastando ingentes cantidades de dinero en la investigación de carburantes alternativos.
José Antonio Ballesteros Garrido: En cuanto a las petroleras, aunque la mayoría se resisten a las renovables y subvencionan publicaciones y pseudo-estudios que las
desacreditan, algunas ya se han dado cuenta de que es el futuro. Por ejemplo, BP es una de las empresas líderes en solar térmica.
3- Hace unos días un miembro de la comisión para el desarrollo sostenible de la CEPAL afirmó que se puede combatir el cambio climático y aún asi generar ganancias; pareciera que el análisis económico prima por sobre el ecológico, ¿qué perspectivas de largo plazo existen para este naciente mercado? y ¿cómo consideran que
debiera regularse?
Enrique Fernández: Deben gravarse impositivamente las actividades de cualquier tipo que no resulten sostenibles, para orientar los mercados hacia la sostenibilidad.
Desde ese punto de vista siempre resultaría rentable aquello que no fuese lesivo para el medio ambiente. En el caso de la energía hay que desarrollar sistemas que faciliten la
democratización del abastecimiento energético, es decir que los ciudadanos no tengamos por qué incorporarnos a una red eléctrica necesariamente, y menos a una red en la que desconocemos cómo se genera, no tenemos capacidad como consumidores para elegir precio y origen…
Carolina López: No sólo sigue primando el criterio económico sobre el ecológico, si no el social. En estos tiempos de crisis, se prefiere derivar el dinero hacia industrias insostenibles para preservar los puestos de trabajo a reconocer que económicamente es más beneficioso invertir en la transformación de dichos sectores, el medio ambiente y la innovación. Está demostrado que las energías limpias y otros sectores verdes poseen una gran capacidad de crear puestos de trabajo dignos y duraderos, que la protección del medio ambiente, la diversidad y el cambio climático repercuten positivamente en la economía mundial y que el apoyo a la educación y la innovación es la mejor arma contra el desempleo y la crisis.
José Antonio Ballesteros Garrido: Iinformes como el Stern y otros muchos ya apuestan por las ventajas de la reconversión energética, exponiendo los graves problemas y costes que conllevaría mantener el actual sistema y las ventajas de apostar por la energía renovable, con enormes nichos de trabajo y de renovación industrial. De hecho, en la actual crisis económica es uno de los pocos sectores que aumenta la actividad y los puestos de trabajo.
4- La idea generalizada de que “todos somos responsables del cambio climático” oculta a los principales responsables del fenómeno, y quizá a los futuros beneficiarios en términos económicos, ¿cómo lograr beneficios en términos equitativos y castigos a los mayores contaminantes?
Enrique Fernández: Con una fiscalidad verde que castigue los comportamientos insostenibles e insolidarios y favorezca los responsables y sustentables. Los precios deben
reflejar los costes que ahora se externalizan, como es la contaminación, la gestión de los residuos (ejemplo los radiactivos que habrá que gestionar miles de años a cargo del Estado). Y llegado el caso habrá que impedir con leyes determinadas formas de actuar abusivas, lesivas para el medio ambiente, etc.
Carolina López: Son fundamentales dos conceptos muy manejados a nivel europeo, que por desgracia todavía no tienen un fuerte apoyo en los distintos estados europeos. Se trata del principio de precaución y el principio del que contamina paga. Por el primer principio, se descarta el uso de materiales que no puedan demostrar que no son lesivos para el medio ambiente y su importación a Europa. Se ha utilizado principalmente en la legislación de los productos químicos o seguridad de los juguetes, entre otros. El segundo principio, se ha manejado fundamentalmente en las directivas sobre energía y va dirigido a la industria: aquellas empresas/industrias más contaminantes deben sufrir una carga impositiva mayor.
José Antonio Ballesteros Garrido: También es preciso una labor educativa e informativa, para que todo el mundo sea consciente de que nuestro modo de vida actual es
insostenible y acabará con los recursos para nuestros hijos; hay que inculcar la solidaridad y responsabilidad intergeneracional.
5- ¿Tienen expectativas en que se acuerde finalmente el protocolo de Kioto, y en la reunión de Copenhague?
Enrique Fernández: Sí.
Carolina López: El cambio en la Casa Blanca en este sentido es significativo. Aunque sus propuestas son muy suaves, van en la dirección contraria a las adoptadas antes por el gobierno de Bush. En cualquier caso, Verdes de toda Europa acudirán masivamente a Copenhague para apoyar el protocolo y la toma de medidas contundentes.
José Antonio Ballesteros Garrido: Habrá mucha oposición porque las empresas con mayor poder económico (petroleras, eléctricas, siderúrgica, etc.) son las más contaminantes y se emplearán a fondo para que no se impongan límites estrictos. Pero la aprobación de esos límites es la única posibilidad de supervivencia del
planeta, por lo que hay que esperar un ejercicio de responsabilidad por parte de los asistentes a Copenhague.
6- Por último, ¿qué defiende la economía verde? y ¿a qué actores involucra?
José Antonio Ballesteros Garrido: Una economía autocontenida, que limite la explotación de recursos a lo que sea renovable o recuperable, sin agotarlos para el futuro; que no destruya el medio ambiente. Que introduzca la justicia y la responsabilidad para todos los pueblos (todos deben tener acceso a similar nivel de vida) y entre generaciones.
Involucra a todos, porque es holística, alcanza a todas las actividades.
Carolina López: Lo innovador de la economía verde es que introduce factores sociales hasta ahora ignorados por esta disciplina, como el feminismo, la justicia global y el equilibrio intergeneracional. Es una economía realista, que desconfía del mercado y sus valores. Es interdisciplinar: no podemos hablar de economía sin hablar de geografía, biología, sociología y responsabilidad internacional, entre otras muchas cosas. Defiende la (bio)diversidad: si una economía sana debe diversificarse y la economía es la ciencia de la casa, para que nuestra casa global siga existiendo tenemos que defender su biodiversidad y acabar a toda costa con la esquilmación de los recursos.
José Antonio Ballesteros Garrido
Nací en Oviedo en 1964, me he licenciado en Derecho en 1987 por la Universidad de Oviedo y Doctor en Derecho también por la Universidad de Oviedo en 1996 con una tesis sobre las condiciones generales de los contratos. Especialista en Derecho del Consumo, con un libro y varios artículos publicados, y últimamente estoy trabajando también en Derecho ambiental. Militante de Los Verdes de Asturias desde 2004. Blogger sobre temas de consumo y ecología política: www.rankia.com/blog/consumerista
Carolina López García
Nací en Alicante en 1978 y soy licenciada en Traducción e Interpretación por la Universidad de Alicante. Soy la coordinadora de Economía Verde, he coordinado la edición de la publicación Green Economy. A Youth Perspective y me encargo del proyecto Young Green Economy. Soy miembro de la ejecutiva de Los Verdes de Europa y de la Coordinadora Verde.
Enrique Fernández
Enrique Fernández Menéndez (Asturias, 1966) es Asistente en el Grupo Parlamentario de la cámara autonómica asturiana del que forman parte Los Verdes desde enero de 2008. Con anterioridad trabajó entre otros como Educador Ambiental, funcionario en un hospital, en servicios de jardinería y agua y empresario desde 1998.