Segunda parte de un artículo de Florent Marcellesi [1] publicado en la revista Ecología política, n°36 (2008) sobre “Sistemas de trueque y moneda complementaria en Francia”.
En esta óptica nace la idea del proyecto SOL (de SOLidario) [i]. Se apoya en las reflexiones teóricas de Patrick Viveret en su informe “Reconsiderar la riqueza” (Viveret, 2002) donde el filósofo lanzaba la idea de “una experimentación con una moneda social que incitaría a comportamientos cívicos, solidarios y ecológicamente responsables” . El SOL se concibe como una “reapropiación democrática de la moneda” ya que, al proponer una moneda complementaria, interroga nuestra representación de la moneda y nuestras herramientas para poder intercambiar y crear riqueza sin limitaciones. Además, el SOL busca dinamizar “los intercambios que tienen sentido” a través de tres objetivos principales:
- Desarrollar una economía con valor añadido ecológico y social.
- Entender la economía como medio y no como fin.
- Valorizar y reconocer que cada cual puede intercambiar y crear riqueza.
Concretamente, el SOL es una moneda desmaterializada, al hacer uso de una tarjeta con chip o de internet, y se declina en tres instrumentos financieros diferentes.
Con el “SOL cooperación”, una persona, que compra en euros en estructuras de la economía solidaria adheridas a la iniciativa, puede acumular ‘puntos de fidelidad’ que luego podrá gastar en el resto de la red SOL. Por su lado, el “SOL afectado” es una herramienta de ayuda social: mutualidades, colectividades locales o comités de empresa pueden distribuir esos SOL para que, por ejemplo, beneficiarios de la renta mínima puedan tener acceso a modos de consumo alternativos. Por último, el “SOL compromiso” es “una herramienta de intercambio entre personas” que permite valorizar el voluntariado y la reorientación de las actividades hacia ámbitos sociales y ecológicos. Los voluntarios, en contrapartida de sus compromisos, reciben SOL que les permitirán adquirir servicios en el espíritu de los SEL (la referencia del intercambio es el tiempo, 1 SOL = 10 minutos). Como convención, el SOL es igual a 10 céntimos de euros pero a diferencia de la moneda oficial, el SOL es una “moneda perecedera” (o moneda de consumo con interés negativo): con el fin de dinamizar los intercambios a nivel local, se pierden puntos cuando no se utilizan. Su duración de vida es de tres años y su valor disminuye con el tiempo: 15% el primer año, 40% el segundo y 45% el último. Sin embargo, los SOL no desaparecen porque pasan del beneficiario al fondo común que apoya la creación de proyectos solidarios y humanitarios.
A la espera de un balance más profundo de estas experiencias y frente a lógicas crematísticas insostenibles, no cabe duda de que una sociedad convivencial necesita que el término “pagar” —del latín pacare— vuelva a cobrar su sentido originario: “llevar la paz”.
REFERENCIA
Viveret, P. 2002. Reconsidérer la richesse. Paris. Secrétariat d’État à l’économie solidaire. Disponible en http://adonnart.free.fr/doc/richesse.htm
WEBS PARA AMPLIAR LA INFORMACIÓN:
http://www.sol-reseau.org/
Página web del proyecto SOL que provee información sobre la iniciativa, presenta empresas, organismos y asociaciones adheridos a ella y propone un catalogo de servicios y productos que se pueden pagar con el SOL.
http://www.wir.ch (Moneda local suiza en vigor desde 1934)
http://www.chiemgauer.info (Experiencia de moneda local en Alemania)http://monedascomplementarias.pbworks.com (España)
——————————————————————————–
[1] Florent Marcellesi es ingeniero urbanista y especialista en cooperación internacional. Conjuga su trabajo en temas de sostenibilidad con una intensa actividad en el movimiento verde español, francés y europeo. Es miembro de Jóvenes Verdes (http://www.jovenesverdes.org/), de Bakeaz (http://www.bakeaz.org/) y del comité de redacción de la revista francesa de ecología política EcoRev’ (http://www.ecorev.org/). fmarcellesi@no-log.org
——————————————————————————–
[i] El proyecto SOL, desarrollado en siete regiones francesas, es financiado por la Comisión Europea a través del fondo social europeo Equal 2 y las cooperativas “Chèque déjeuner”, “Crédit coopératif” (banco), “Maif” et “Macif” (aseguradoras).
En Alemania hay hasta una supra-organización de todas las monedas alternativas: Regiogeld e.V. http://www.regiogeld.de
Hay experiencias de monedas alternativas en España?