Ayer nos sorprendían unas declaraciones del director del BCE, a vueltas sobre la moderación salarial y el abaratamiento del despido. La economía verde propone otras soluciones para la salida de la crisis que ahogar más aún a l+s emplead+s.
¿Como se mide la productividad de una empresa o empleo?
(Respuesta correcta: por los beneficios sociales)
(Respuesta incorrecta: por los beneficios financieros)
Si partimos de la posicion de que la economía esta al servicio de la sociedad: el mercado es sólo un subsistema social y debe cumplir con sus funciones. Por lo tanto, las partes que no lo hagan deben ser consideradas disfuncionales y eliminadas sin mucho protocolo.
Esta posicion exige que seamos muy cuidadosos a la hora de determinar si ciertas empresas o empleos cumplen o no esas “funciones” que le asigna la ecologia politica. Al fin y al cabo, el mercado es importante para la sociedad, ya que regula la distribucion de bienes y servicios, cubre las necesidades de la poblacion, nos permite crear nuestro proyecto de vida y tiene una funcion de innovacion importante.
Ya veis que no rechazo el mercado, sino que lo considero tan importante que no me parece razonable dejarlo en manos de Trichet y sus colegas.
El error fundamental del liberalismo del director de BCE y sus colegas es pensar que la productividad de una empresa es única y exclusivamente la tasa de generación de beneficios financieros. Pues no, la productividad de una empresa o de un empleo es principalmente el grado de bienestar social que extraen sus empleados de los salarios que obtienen por su trabajo.
Un empleo que permita a una pareja joven comprar un piso y crear un proyecto de vida común (una familia) es mas productivo que un puesto de trabajo que exija que trabajen los dos o que les impida plantearse tener el segundo hijo, por ejemplo.
El segundo criterio para medir la productividad de una empresa o de un empleo es el número y calidad de los bienes y servicios que pone a disposicion de la sociedad.
Una empresa que genere servicios de salud es mucho más productiva que una que venda hamburguesas; una constructora que rehabilite viviendas en el centro histórico de una ciudad es más productiva que una que construya campos de golf en la Costa del Sol.
Desde este punto de vista, la tasa de retorno financiero de las acciones de una empresa es una productividad marginal que no debe pesar demasiado a la hora de tomar decisiones sobre la misma. A la hora de hacer recortes, los beneficios obtenidos por trabajadores y consumidores deberian pesar mucho mas que los obtenidos por los accionistas.
Resumiendo: el mercado es demasiado importante para dejarselo a los mercaderes. Hay que retomar el control social del mercado para volver a colocar la economía al servicio de la ecologia humana.
La postura contraria es peligrosa, insostenible e irracional.
José Luis Penya
Berdeak
José Luis:
Estoy de acuerdo contigo en que el análisis económico tradicional olvida la importancia social y ecológica (también cultural) de la actividad económica, pero no por eso debemos conceder a estos últimos aspectos el papel preponderante (el control social) deslegitimando al “mercader” y al “accionista/inversor”.
Es al “mal” mercader y al “mal”inversor al que hay que deslegitimar, a la vez que exigir la valoración de trabajadores y consumidores, así como de los impactos sociales, culturales y ambientales que genera una actividad económica.
La reflexión de Juan completa la carta de Jose Luis. El emprededor no es nuestro enemigo. Son estos puntos de vistas radicales que nos alegan de la gente. Dicho esto, la pregunta que sigue en el aire: ¿Como transmitir estas ideas?
El planteamiento de una economía sostenible, en todos sus aspectos, es ciertamente en beneficio del conjunto de la población. Sin embargo, por lo menos en España, Los Verdes no han sido capaces de convencer al electorado. No tememos que cuestionar el fondo del planteamiento, sino la forma. Por lo menos, esto es mi convicción.